El robo de elecciones a Argaña en 1992: un fraude que marcó la democracia

El robo de unas elecciones que marcó el camino que iban a seguir las instituciones del país. En el 2008 el senador Galaverna se adjudicó el fraude. Ahora dice que, en realidad, él no tuvo nada que ver, sino otros. Lo cierto es que políticos colorados torcieron la voluntad popular.

En 1992, en la primera interna presidencial colorada después de caída de la dictadura, se enfrentaron Luis María Argaña y Juan Carlos Wasmosy. Argaña, de raíz stronista, forjó su trayectoria tras una pelea con la militancia y creó el Movimiento Tradicionalista. Wasmosy era el delfín del entonces presidente Andrés Rodríguez y del sector empresarial.??La interna se desarrolló el 27 de diciembre de 1992, en plenas fiestas de fin de año. Durante la noche empezaron a recibirse las actas electorales y como los datos daban ganador a Argaña, se suspendió abruptamente el conteo. El entonces Tribunal Electoral de la ANR marcaba una diferencia de 15.229 votos a favor del ex vicepresidente, ubicándolo en primer lugar con un 48,09% y dejando en segundo lugar a Wasmosy con 41,02%. El cómputo argañista marcaba un 49,9%, dando el 42,7% a su contrincante.  Solo el sector wasmosista tenía una tendencia ganadora, con un supuesto 52,5%, frente al 47,5% de Argaña. Lo llamativo es que ambos candidatos ocupaban todo el espectro y los demás competidores no figuraban. Los diarios de la época se hicieron eco de la crisis, pero fue el diario Noticias el que se jugó abiertamente con su titular: "Ganó Argaña". Entonces empezó el largo proceso del fraude, que finalmente coronó a Wasmosy como "ganador". 

DESCONOCIÓ
A pesar de los resultados, que favorecían a todas luces a Argaña, Wasmosy no solo desconoció, sino que pidió anular los comicios, alegando supuesto fraude. Todos los guarismos daban como ganador al primero. Fue el apoderado del movimiento wasmosista Juan Crisóstomo Gaona el que pidió al Tribunal de la ANR que declarase la nulidad de los comicios internos y convocase a una nueva elección. Rodríguez dijo que aceptaría el triunfo de Argaña una vez que se expida el Tribunal, cuyos miembros suspendieron el conteo de los votos, tornándose más tenso el ambiente. Luego, Argaña denunció la posible adulteración de las actas electorales, ya que el fin de semana posterior a las elecciones un grupo de policías impidieron el ingreso en la ANR. Posteriormente, el Tribunal quedó acéfalo y el wasmosismo consiguió una sesión extraordinaria de la Convención, en la que se integró con nuevos miembros de su sector. Finalmente, en marzo se dio como ganador a Wasmosy, con 4.004 votos de ventaja.

QUIÉN LO HIZO
 “Recordábamos lo de 1992, en que sí, soy parte de los responsables de esa estupidez que hicimos en la manipulación de los resultados electorales”, expresó el senador Juan Carlos Galaverna en enero del 2008 a radio Ñanduti. 

Días después de las internas coloradas del 2007, la confesión de Galaverna formaba parte de un intento de desmeritar una eventual llamada de Luis Catiglioni a los afiliados colorados a no votar por la fórmula presidencial de la ANR en caso que el Tribunal Electoral Partidario proclame la victoria de Blanca Ovelar. 

Finalmente, Ovelar fue proclamada ganadora de las internas, pero perdió las elecciones generales ante Fernando Lugo en abril del 2008. El único castigo que Galaverna recibió por confesar el fraude electoral fue una suspensión de dos meses en la Cámara Alta.

“Si yo hice eso, no fue porque fui un kamikaze, porque soy un tipo al que le gusta la autoflagelación, como un sadomasoquista de la política. Tenían (los castiglionstas) un plan de propaganda, afiches, spot en televisión, avisos radiales para decir que Nicanor fue el responsable del fraude en las internas del 92 y que Blanca estaba metida. Yo soy hombre de equipo y por eso decidí actuar de pararrayos”, explicó en su momento Galaverna (http://www.ultimahora.com/c88581).

Sin embargo, Galaverna sostiene ahora que mintió cuando admitió el fraude. El político colorado Rodolfo Max Friedmann (padre de Rodolfo Friedmann, quien fue gobernador de Guairá) afirmó que fue él, y no Calé, quien robó las elecciones. Friedmann contó que él y otras diez personas expertas en informática modificaron las actas electorales (http://www.ultimahora.com/c1134902).

Lo cierto es que tanto Galaverna como Friedmann y otros políticos colorados admiten que hubo un fraude y que Argaña debía haber sido proclamado ganador de las elecciones. Por este caso, nadie ha sido siquiera procesado.