Parlasur: El paraíso de la holgazanería

Los 18 miembros paraguayos del Parlamento del Mercosur le cuestan al Estado USD 5 millones anuales. El 2017 fue quizás el año más productivo de este órgano: sus miembros se reunieron ocho veces en todo el año.

El Parlamento del Mercosur comenzó a operar hace poco más de una década. Hasta ahora, ha funcionado como un órgano que emite dictámenes no vinculantes en diversos ámbitos que afectan a los países del bloque regional, conformado por Argentina, Brasil, Paraguay, Venezuela, Uruguay y Bolivia.

En el 2008 Paraguay fue el primero de los países cuyos miembros fueron votados en elecciones. Argentina recién votó a los miembros de este órgano deliberativo en el 2015, el resto de los países tendrá tiempo hasta el 2020 para designar en sufragios a sus parlasurianos y actualmente sus representantes en el Parlasur son elegidos por los poderes legislativos.

El Parlasur tiene una sola cámara y sus miembros deben reunirse al menos una vez al mes en su sede en Montevideo, Uruguay. Sin embargo, en la práctica el órgano es mucho más ineficiente: en el 2014, por ejemplo, apenas tuvo cuatro sesiones ordinarias y otras tres extraordinarias. El año pasado hubo ocho sesiones ordinarias y una extraordinaria, según el sitio web oficial de la institución

Paraguay tiene 18 representantes, muchos de los cuales solo son conocidos por los escándalos o procesos que protagonizan. Ellos son: Alberto Aquino (procesado por millonarios desvíos en el Ministerio de Agricultura), Amanda Núñez, Emanuel Friedmann (procesado por el negociado de tierras de San Agustín), Juan Antonio Denis, Miguel Ángel González Erico y Mirtha Palacios, del PLRA; Alfonso González Núñez, Antonio Attis, Calixto Bernal, Herminio Cáceres, José Torres, Luis Sarubbi, Miguel Sosa, Tomás Bittar (denunciado por lesión grave ), Zacarías Vera y Concepción Cubas (denunciada por tener vínculos con el narcotráfico), de la ANR; Ramón Domínguez, del Unace, y Ricardo Canese, del Frente Guasu. Muchos de ellos buscan la reelección.

Cada uno de ellos recibe un sueldo mensual de G. 32.744.840 en concepto de salario. A pesar de que no deben viajar al interior del país, como sí lo hacen los diputados departamentales, los parlasurianos reciben mensualmente otros G. 4 millones en concepto de combustible. También gozan de tener a funcionarios a su cargo. El presupuesto total con que cuentan es de G. 27.054.198.048, poco más de USD 5 millones anuales.

Ante su inutilidad práctica, el Parlasur se convirtió en un botín político para muchos dirigentes que no encuentran cabida en las listas de Diputados y Senado de su partido. Este parece ser el caso del senador Enzo Cardozo, ex ministro de Agricultura, procesado por millonarios desvíos durante su gestión, o del diputado Milciades Duré, también acusado por el negociado de tierras de San Agustín. En las carpas coloradas se puede citar el caso de Arnoldo Wiens y María Eugenia Crichigno.